El cachorro, primeras lecciones

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En este artículo veremos cómo enseñar al cachorro sus primeras lecciones, algo que en poco tiempo será de gran ayuda cuando empecemos con los paseos.

La primera lección es para los dueños, hay que ser pacientes, considerados y no perder la calma ni las ganas cuando no hace lo que se desea.

Tampoco hay que ser persistentes una y otra vez hasta que lo haga, puede llegar a ser cansino para los dos, con 15 minutos a media hora será más que suficiente, no hay que olvidar que es un cachorro y para él todo es nuevo, la educación será poco a poco, entre juegos podemos aplicar la lección y como siempre, recordad el ’premio’ cuando lo haga bien, enseguida asimilara ésta buena conducta con la recompensa, cuando hablamos de premios no tiene que ser siempre una golosina también existe el afecto de las caricias y las palabras.

Una cosa a diferenciar es que la golosina es para perros, y para obtener mejores resultados debería ser distinto a su alimentación habitual, debemos despertar su interés por algo nuevo y que le agrade a su paladar, él tiene que saber que estos premios soló lo tendrá en ocasiones puntuales.

Hay alimentos que no podemos darle bajo ningún concepto, como los: Caramelos, chocolate o cualquier alimento con azúcares, leche o productos lácteos como yogur, estos alimentos o golosinas no son bien asimilados por su aparato digestivo produciéndoles diarreas y/o vómitos dificultando su desarrollo y organismo cuando sea adulto.

Otro factor muy importante y que el cachorro detectará enseguida es el estado de ánimo, si tenemos un mal día, estamos enfadados por alguna causa o simplemente estamos cansados o tristes, no es el momento adecuado para enseñar nada, simplemente le damos nuestro afecto y lo dejamos para otra ocasión.

De la misma manera que el estado de ánimo es perceptible, también lo tiene que ser con los gestos, tono de voz y las palabras, como comentamos en un anterior post, el perro primero se fijará como gesticulamos con las manos y después con las palabras, estas palabras deben ser cortas y concisas y sobre todo sin gritos, el grito solo los asustará y desconcertará, no podrá diferenciar lo bueno de lo malo, veamos algunos gestos, que junto a unas palabras, enseguida asimilará.

Normalmente las acciones las haremos con la mano derecha, no es necesario ni obligatorio pero sí es un buen comienzo para el aprendizaje, más adelante cuando le enseñemos a caminar junto a nosotros, él caminará en nuestra parte izquierda donde lo tendremos sujetos con su correa, de esta forma, en los paseos nuestra mano derecha estará disponible para cualquier situación o gesto habitual como es un simple saludo a un conocido.

  • Cuando subimos la mano,  con el puño cerrado y decimos un SSHH, le estamos indicando que esté atento a la siguiente orden.
  • Cuando bajamos la mano, con los dedos abiertos y con el mismo SSHH o QUIETO, le estamos marcando que pare, que se esté quieto o se acabó lo que estaba haciendo.
  • Cuando señalamos un sitio, tenemos que conjugarla con alguna palabra y debe indicarle algún comportamiento, bien de atención, de reprimenda o como gratificación, como ejemplo, en las negaciones podemos utilizar un NO, FUERA, AQUÍ, ALLÍ  y en las afirmaciones usaremos un , BIEN no olvidemos que cualquier palabra utilizada dependiendo del tono de voz y nuestros gestos faciales y manos mostrará una acción positiva o negativa.

La recompensa debe ser de tamaño pequeño, y sólo se la daremos cuando haga una buena acción, la escondemos en nuestra mano derecha con el puño cerrado y se la acercamos al hocico para que la huela, de esta forma siempre estará pendiente a nuestra cara y a la mano.


Bien, sabiendo que papel que hay que asumir, veamos algunas lecciones básicas:

Sentarse

En esta lección, primero deberemos compensar con el premio, le tenemos que hacer saber que tenemos la golosina en nuestra mano derecha y sin que él la pierda de vista le indicaremos que se siente con SIÉNTATE, acercándole y retirándole varias veces nuestra mano de su cara cada vez que indicamos esta orden, con la mano izquierda intentamos bajarle la parte trasera hasta que llegue a sentarse, una vez realizada la acción, le damos su golosina y alguna palabra o gesto gratificante, continuamos con otro juego y volvemos a repetir esta acción, cuando está palabra ya la tenga asimilada intentaremos sustituir la golosina por más afectos y palabras.

Collar y correa

Jugar con el cachorro a ver si me pillas o yo te persigo da una confianza de lazos y seguridad, si a éste le incluimos estos accesorios se familiariza rápidamente y tenemos la lección del paseo asegurado, entre juego y juego intentaremos ponerle el collar y cuando se confié le enganchamos la correa, también podemos jugar al tira y afloja, él morderá la correa o el collar y nosotros intentaremos quitársela, aquí tendremos que evitar que nuestro perro gruña durante  mucho tiempo, sólo se lo permitiremos un poco, debe tener personalidad pero no tiene que ser posesivo ni agresivo, si sucede, con un SSHH, NO, QUIETO y con la mano abierta indicamos que así no se juega, tenemos que hacerle ver que somos el líder y jugarán cuando el dueño quiera y no cuando quiera el cachorro.

La llamada

Esta lección es muy importante porque ante cualquier situación nos deberá obedecer a la primera y sin dudarlo, tenemos que empezar con la recompensa, nos retiramos de él unos pasos y llamamos su atención cogiendo la golosina con la mano derecha y le indicamos VEN o AQUÍ, una vez que se acerque a nosotros ponemos en práctica la lección de sentarse , nosotros debemos posicionarnos de tal manera que él siempre se quede a nuestra izquierda así nos dará la opción de ponerle la correa si fuese necesario, una vez obtenido el ejercicio le felicitamos obsequiándole con la golosina y gestos o palabras gratificantes.

Sus necesidades fisiológicas

Cuando es pequeño su constitución no podrá reprimir sus necesidades, cuando llegue el momento en cualquier lugar lo hará, en algún sitio debemos tener unos paños de adiestramiento y cuando notemos o percibamos que quiere hacer su pis o defecación le indicaremos con un NO, acto seguido lo cogemos y lo situamos encima del paño, esperamos y una vez que lo haga, lo de siempre PREMIO y haciéndole ver la alegría por su buena acción. ¿Cuándo sabremos que es el momento?, cuando el cachorro empiece a olfatear y dar vueltas sobre un lugar, es síntoma de que está a punto de hacer sus necesidades.

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